Marilyn Monroe

Nueva York. Un día cualquiera de verano de 1955. 

El redactor y periodista Robert Stein y un fotógrafo han quedado con Marilyn para hacerle un reportaje.

Quedan en la Grand Central Terminal. Es un día laboral y los andenes están abarrotados de gente. A pesar de eso, nadie repara en que la famosísima actriz está allí esperando el metro.

 

Mientras realizan el reportaje fotográfico, Marilyn sube al metro y se dirige tranquilamente hacia un rincón del vagón.

Nadie la reconoce.

En ese momento solo era Norman Jean Baker.

Pero Norma Jean tenía un poderoso secreto. Podía convertirse en la maravillosa Marilyn con la pasmosa facilidad de alguien que pulsa un botón.

 

Así que, cuando salió del vagón hacia las transitadas calles de Nueva York, decidió “apretar el botón” y convertirse en la famosa Marilyn. 

Con gracia, miró alrededor y con aire burlón le preguntó al fotógrafo:

¿Quieres verla?

 

Sin grandes gestos, se ahuecó su melena y adopto una pose.

De repente, se volvió magnética. Una Diosa.

Surgió la magia, quedó envuelta en una aura. Un inexplicable halo de luz radiante y energía.

 

Ante el asombro de los periodistas, se detuvo el tiempo. 

La gente alrededor quedaron sorprendidos al reconocer a la deslumbrante estrella de Hollywood.

En un instante, Marilyn apareció rodeada y casi sepultada por sus numerosos fans, y ante la avalancha, el fotógrafo tuvo que ayudarla a escapar de una muchedumbre cada vez mayor.

 

Marilyn

¡Hola! Soy Emilio Sánchez

COACH Y MENTOR DE MARCA PERSONAL

Siempre comienzo mis charlas y cursos contando esta anécdota. Me encanta.

Y la uso como metáfora para explicar a lo que me dedico.

En mi trabajo como Mentor de Marca Personal, les pido a mis clientes que ha llegado el momento de “apretar el botón”, de dejar de ser invisibles y destacar como personas valiosas. De volverse magnéticos y atractivos. 

No se trata de una pose de vanidad. Se trata de convertirte en la persona que quieres llegar a ser y comenzar a brillar para iluminar a las personas que te rodean

Te lo mereces. 

Por eso, yo también quiero que tú, al igual que Norma Jean, le hagas la misma pregunta a los demás:

¿Quieres verla?

Puedes suscribirte para recibir mis emails con ideas y recursos de marca personal, marketing, coaching y estrategia profesional